Dos economistas estaban regresando a casa después de una convención sobre economía política. En el avión les asignaron, en una fila de tres asientos, los dos extremos. Ellos empezaron a discutir sobre lo que vieron en la convención cada uno con una postura diferente. Pasada una hora el ocupante del asiento del centro, les ofrecio cambiar lugares para que ellos estuvieran uno junto al otro y él pudiera dormir. Después de cambiar asientos uno de los economistas expresó que es la primera vez que una discusión económica mantuviera a alguien despierto.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Chistes o bromas sobre economistas III: 'the economist rises'
Dos economistas estaban regresando a casa después de una convención sobre economía política. En el avión les asignaron, en una fila de tres asientos, los dos extremos. Ellos empezaron a discutir sobre lo que vieron en la convención cada uno con una postura diferente. Pasada una hora el ocupante del asiento del centro, les ofrecio cambiar lugares para que ellos estuvieran uno junto al otro y él pudiera dormir. Después de cambiar asientos uno de los economistas expresó que es la primera vez que una discusión económica mantuviera a alguien despierto.
jueves, 15 de noviembre de 2012
Skyfall, James Bond y las armas biométricas
En esta ocasión ('spoilers' en este párrafo), Q le entrega a Bond solamente dos aparatos: el primero un radio transmisor que permite su localización en cualquier parte del mundo y el segundo es una pistola con características biométricas. Sobra decir que ambos aparatos resultan muy útiles para el agente. Sin embargo, para el caso de este 'post' me centraré en el segundo aparato: la pistola biométrica.
Una pistola biométrica o 'smart gun', es un arma que que solamente puede ser operada por su dueño legal. De esta manera, el arma no podría usarse por ninguna persona diferente de la que la adquirió. Una de las ventajas a destacar de un arma personalizada es que reduciría o incluso eliminaría el uso accidental de las armas por niños adolescentes o que esta fuera utilizada contra su dueño por un ladrón o alguien que la obtuvo por la fuerza.
Si bien el concepto de arma biométrica también se utiliza en las películas del Juez Dredd ( en sus versiones de 1995 y 2012), el tratamiento en Skyfall busca ser más realista y quizás por ello genere más inquietudes.
La inquietud que surge está dada porque en la actualidad se están desarrollando armas personalizadas que harían realidad lo planteado en la película. A partir de esto surgen reflexiones acerca de la conveniencia o no de desarrollar este tipo de armas.
De un lado, los que favorecen esta tecnología argumentan que contribuiría, como lo mencioné anteriormente, a disminuir los casos de muertes accidentales por parte de niños o adolescentes que utilizan pistolas encontradas en sus casa para jugar, con fatales consecuencias. Adicionalmente, le daría la ventaja al dueño del arma, ya que evitaría que otra persona la usara en su contra. Quizás también permitiría establecer en casos de asesinato de quien es el arma homicida y cuales son las circunstancias en la que ocurrio el crimen.
Sin embargo, también existen posiciones que disienten de la aplicación de esta tecnología en las armas. Algunos críticos de las pistolas biométricas consideran que estas armas se constituirían en una política restrictiva para los ciudadanos que las poseen o que quieren adquirirlas. Otros consideran que las armas incentivarían la mayor compra de armamentos al considerarlas más seguras. Por último, incluso si el sistema se considera 99.9% confiable, se esperaría que fallara una vez cada 1.000 intentos, lo que haría que la tecnología no fuera lo suficientemente estable para su uso cotidiano.
Lo cierto, es que es un tema que gana vigencia y relevancia dadas las recientes masacres perpetradas en Estados Unidos, en muchos casos por adolescentes o jovenes perturbados. Por ejemplo, en el reciente caso de Adam Lanza y la masacre inflingida sobre 21 niños y 6 adultos en Newtown, Connecticut, las armas pertenecía a la madre de Adam (Nancy Lanza). No deja uno de pensar entonces si Adam hubiera podido utilizar las armas y cometer los atroces crímenes que cometió, si esta tecnología estuviera implantada en las armas pertenecientes a la señora Lanza.
Es importante generar conciencia acerca de una tecnología de este tipo, que no es tan lejana y es de hecho una realidad. Valdría la pena entonces orientar su correcto uso y generar políticas adecuadas para su apropiación.
miércoles, 2 de junio de 2010
Chistes sobre economistas II: el retorno de los libertarianos
Respuesta: Solamente si pertenecen y son operadas por entes privados (en otras palabras, el gobierno no interviene).
Este chiste es una muestra de la crítica que se hace a los libertarianos, en el sentido que hay una gran distancia entre la visión de mundo que exponen y la realidad política. Los libertarianos consideran que los individuos serán siempre los mejores jueces de sus propias necesidades y deseos. Sin embargo, los libertarianos consideran que si bien los individuos realizan pésimas decisiones, delegar esa función a servidores elegidos por el pueblo (burócratas), es poco probable que mejore la situación.
Acá van otros chistes de libertarianos
Pregunta: ¿Cuántos libertarianos se necesitan para cambiar un bombillo?
Respuesta: Ninguno, el mercado se encargará de ello
Pregunta: ¿Cuántos libertarianos se necesitan para cambiar un bombillo?
Respuesta: La mano invisible lo hará por ellos
Un actor bohemio le dice a su amigo libertariano: “la próxima semana voy a realizar un obra en un parque publico en la que saldré desnudo”. Cuando su amigo amante del libre mercado se muestra perturbado, el actor le pregunta “¿Qué, te ofende el desnudo en público?”. El libertariano replica, “No, me ofende el concepto de parque público”.
El pequeño Juan estaba sentado en el parque comiendo barras de caramelo, una tras otra. Después de la sexta barra, un hombre que estaba cerca le dice: “niño, tantos caramelos no son buenos para tí. Te dará acné, arruinará tus dientes y te hara engordar”.
El pequeño Juan replicó: “mi abuelo vivió hasta los 107 años”
El hombre preguntó: “¿tu abuelo comía 6 barras de caramelo diariamente?”
El pequeño Juan respondió “No, pero tampoco se metía en los asuntos de los demás”
Un pastor estaba cuidando sus animales en una región solitaria, cuando de repente un BMW se acerca hacia él. El conductor, un hombre joven en un traje Hugo Boss, zapatos Gucci, anteojos RayBan y una corbata YSL, baja la ventana y le dice al pastor: “¿si le digo cuánto ganado tiene, me daría un becerro?”.
El pastor observa al hombre, obviamente un ‘yuppie’, entonces mira sus animales y calmadamente responde: “seguro, ¿por qué no?
El ‘yuppie’ parquea su automóvil, saca un portátil Mac Book Pro, lo conecta a su iPhone, navega en la página de la NASA, donde se conecta a un satélite GPS para tener un dato exacto de su ubicación, que posteriormente conecta con otro satélite que registra el área y la muestra en una foto de alta resolución. Posteriormente, el hombre abre la foto digital en Adobe Photoshop y la exporta a un procesador de imagenes en Hamburgo, Alemania. En segundos, recibe un correo electrónico en su Palm Pilot en donde la imagen ha sido procesada y la información almacenada. Entonces administra la información en MS-SQL y después de unos minutos recibe los datos en su Blackberry. Finalmente, imprime un reporte de 150 páginas en su mini impresora HP LaserJet y se vuelve al pastor diciéndole: “Usted tiene exactamente 1.586 cabezas de ganado”.
El pastor responde: “eso es correcto. Bueno, supongo que puede usted tomar un becerro”. Mira al ‘yuppie’ seleccionar uno de los animales y observa como lo acomoda en el automóvil.
Entonces el pastor le dice el hombre: “oiga, si yo digo exactamente a que se dedica, ¿me devolvería mi animal?”
El hombre lo piensa por un minuto y dice: “seguro, ¿por qué no?”
“Usted es congresista”, responde el pastor.
“¡Vaya! Eso es correcto, ¿cómo lo supo?”
“No se requiere ser un genio para adivinarlo”, respondió el pastor. “Usted apareció acá donde nadie lo llamó; quiere que le pague por una respuesta que ya sabía de antemano a una pregunta que no hice. Trató de demostrarme cuanto mas inteligente que yo es. Y usted no sabe nada de vacas. Esto es un rebaño de ovejas. Ahora, por favor devuélvame mi perro".
I Parte
III Parte
martes, 20 de abril de 2010
Pi, el orden del caos (Pi: Faith in Chaos, 1998) y la bolsa de valores
Maximillian Cohen: Restate my assumptions:
One: Mathematics is the language of nature.
Maximillian Cohen: Replanteo mis supuestos:
Uno: las matemáticas son el lenguaje de la naturaleza.
Dos: todo a nuestro alrededor puede ser representado y entendido a través de números.
Tres: si se grafican los números de cualquier sistema, los patrone emergen. En consecuencia, hay patrones en cualquier parte de la naturaleza.
Evidencia: los ciclos de enfermedades epidémicas; el crecimiento y mengua de la población de caribús; los ciclos de las manchas solares; el crecimiento y decrecimiento del Río Nilo.
¿Qué sucede entonces con el Mercado de valores? El universo de los números que representan la economía global.
Millones de manos trabajando, billones de mentes.
Una vasta red, gritando vivamente.
Un organismo, un organismo natural.
Mi hipótesis: en el mercado de valores también hay un patron. Justo en frente mío… Escondido detrás de números. Siempre ha sido así.
lunes, 12 de abril de 2010
Boiler Room y las 'burbujas especulativas': segunda parte

lunes, 10 de noviembre de 2008
Market: Traffic light regulation
Both positions clearly formulate arguments as to why one proposal is valid and the other proposal is not. . And so, historically, economic analysts have opted for one of those two proposals to determine the reasons there is growth and economic development of countries. As noted, both positions are located in the opposite poles of economic policy, specifically in relation to the dynamics of the state in regard to the market.
From this introductory part, one can then formulate an alternative hypothesis based on the premise of Aristotelian virtue. Aristotle argued that virtuous behavior observed a balance between two extremes that express opposing characteristics: excess and deficiency. In the case of the market and the state, the aims are given by the proposed total regulation of the state towards the market and its opposing pole which proposes zero intervention. In this context, why not talk then of an Aristotelian approach where the state is present but gives broad leeway to autonomous operation of the market. In other words: a virtuous performance of the market that does not tilt to one of the two extremes. One argument in support of this hypothesis, as in many of the themes of social sciences, is the use of simile. The simile is understood as an analogy in which the related elements are presented as equal in terms of a quality. In this case, the simile that is intended to be depicted is the market with the roads and traffic in a city.
The markets would be understood as the routes that the government has designed for “automobiles” (market players, suppliers and applicants for goods and services); there they can interact. In addition, an important element in this analysis is that just as not all people have the ability to have a car and drive on the streets, not all market players may have their own business, so for them, as employees,to be able to move (to interact in the market) necessitates mass transportation. . In this context, the point at which clarity can be at its best is the metaphor of traffic lights and traffic signals. These devices are ready to report, prevent and regulate the operation of transit in a city. In normal operation, it is assumed that all people know and respect the signs and traffic lights and the organization of these is available to increase the flow and efficiency in transport.
In that vein, moving this analysis to the functioning of the market, state intervention implies that the State would be responsible for directing and in some cases restricting the way motorists are mobilized in the city, practically telling them where to be and to dictate where they should go, meaning, as a result of this, that people would have to move their cars as they are imposed by the government regardless of whether they want to or can do so. The other aim would be given by the case where there are roads but with little or no regulation and each motorist is free to decide where to go without any indication or restriction. To understand the consequences this would entail simply observing a high flow of vehicular crossing at an intersection where the traffic lights have been damaged: it is total chaos and each person seeking his own interest does not act as predicted in Adam Smith's theory of the invisible hand, but increasingly entangles traffic and hampers mobility.
In the case of market performance, in this example we show that total freedom generates chaos because the market is far from perfect and can cause damage to some of the players who move in it. For this reason, the best operation f traffic in a city is where motorists have full autonomy and freedom to move wherever they want in their vehicles, but at the same time respecting the laws and signals that the government has arranged to operate traffic, efficiently and smoothly.
In conclusion, for a proper functioning of the market, there is no need to think in terms of a dilemma with extreme positions, but the idea is not outlandish of a balance or middle ground between total regulation versus absolute freedom of the market. In Aristotle’s words, a virtuous intervention that seeks a balance between these two extremes, and that, combined with the simile exposed, would seek to form a market of regulatory traffic lights.