martes, 27 de agosto de 2013

Peliculas disruptivas: El Sexto Sentido (1999)

Este post contiene 'spoilers'.


Disruptivo(a): Que produce ruptura brusca.


Las películas disruptivas son la clase de películas pioneras o impulsoras de tendencias que una vez estrenadas, aportan algo innovador o dan un impulso renovado a una tendencia existente en la industria fílmica. Adicionalmente, generan un serie de emuladores en el mejor de los casos y copias marginales en su gran mayoría. Para ilustrar este concepto miremos el caso de la película 'El Sexto Sentido' (The Sixth Sense; Shyamalan, 1999)


Sexto Sentido supuso, en el año de su estreno, todo un fenómeno sociológico y lanzó a la fama a su director que hasta entonces había realizado dos películas con discretos resultados en taquilla. Protagonizada por Bruce Willis, Haley Joel Osment y Toni Colette narra la historia del doctor Malcolm Crowe, quien luego de recibir un disparo por un antiguo paciente, trata de ayudar a Cole Sear, un niño con problemas aparentemente similares al del paciente que le disparó. En ese proceso, finalmente Cole confiesa a Malcolm su secreto: Cole tiene el don de poder ver e interactuar con los muertos (el famoso "I see dead people"). Sin entrar en más detalles argumentales, basta decir que la cinta, más que ser un producto filmíco de terror o supenso (aunque de eso también hay), es un análisis intimista de la relación entre un niño y su madre, así como la relación entre el doctor Crowe y su esposa y como estas se ven alteradas por el particular don de Cole.

Desde el punto de vista de la taquilla, la cinta recaudó, solo en los Estados Unidos 293.5 millones de dólares y obtuvo una recaudación global de 672.8 millones. Para los principales involucrados, esta película representó un impulso a sus carreras y en el caso de Willis, un relanzamiento de la suya.

Impacto para los participantes de la película

M. Night Shyamalan quien hasta entonces había escrito y dirigido Praying with Anger (1992) y Wide Awake (1998), obtuvo reconocimiento crítico con esta película (85% en Rotten Tomatoes) no necesariamente en absoluto consenso (64 en Metacritic), pero el estar nominado como mejor director, guionista y mejor película, prueban el impacto que la cinta tuvo el año de su estreno. Sus siguientes películas si bien no fueron tan exitosas, le valieron el apelativo del nuevo Spielberg.



Actualmente, sin embargo, su imagen está bastante deteriorada y su última película After Earth, fue un fracaso crítico y económico, sin importar incluso que estuviera protagonizada por el imán de la taquilla Will Smith.



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Es notable ver como la recepción crítica de sus películas desciende formando casi una línea recta.
 
Para Bruce Willis, El Sexto Sentido representó una oportunidad única para encarrilar nuevamente su carrera. Después de 'Die Hard: With A Vengeance' que recaudó globalmente 366.1 milllones de dólares, es cierto que Willis tuvo aciertos y errores tanto en taquilla como en la crítica. Sin embargo, lo que es innegable, es que además de Doce Monos (Gilliam, 1995), era difícil verlo como algo más que un actor de acción. En ese sentido, Sexto Sentido representó un hito importante en su carrera, toda vez que le dio un merecido reconocimiento como actor con una variedad importante de registros dramáticos. En los años 2000, su carrera ha oscilado en el tradicional cine de acción (16 blocks), pasando también por películas independientes (Alpha Dog), basadas en comic (Sin City), comedias (The Whole Nine Yards), dramas (Hart's War) y en 'cameos' (Assasination of a High School President). Actualmente, ha estado bastante ocupado, estrenando no menos de tres películas este año (A Good Day to Day Hard, G. I.  Joe y RED 2). Finalmente, su nombre ha estado envuelto en el ojo del huracán por haber rechazado un papel en 'The Expendables 3', argumentando que quería cuatro millones de dólares por cuatro días de rodaje, frente a los tres que le ofrecían. 

En el caso de Haley Joel Osment, esta película fue su lanzamiento inmediato al reconocimiento y la fama, que sin embargo fue relativamente efímera. Antes del Sexto Sentido, Osment era conocido por interpretar brevemente al hijo de Forrest Gump.


 
Posterior al Sexto Sentido, en su trayectoria se destaca A.I. Artificial Intelligence (2001) a las órdenes de Steven Spielberg. Hace unos años estuvo involucrado en un escándalo por estrellar su automóvil bajo los efectos del alcohol y si bien tiene proyectos filmícos en el horizonte, está lejos de mantener el estatus que obtuvo de 1999 a 2002.


¿Por qué es una película disruptiva?

El Final: hasta acá no he hablado de uno de los elementos que le dió a esta película un estatus de fenómeno sociológico generando una horda de pálidos imitadores. Y no es otro que el giro final. Por supuesto, no fue la primera película que utilizó este recurso argumental. Incluso desde el cine mudo, la vuelta de tuerca se ha venido utilizando con desiguales resultados. Sin embargo, fue esta película la que le dio un renovado enfoque, impactando a la audiencia y provocando en algunos casos la necesidad de un segundo y tercer visionado. Se convirtió esta en la seña de identidad de Shyamalan, lo que posteriormente jugó en su contra. Tanto el Protegido (Unbreakeable, 2000), como Señales (Signs, 2002) y El Bosque (The Village, 2004) incluyeron un final sorpresa desgastando las expectativas de la audiencia. Sin embargo, ya era demasiado tarde y cuando intentó realizar una película directa y simple (que no simplona) como La Dama en el Agua (Lady in the Water, 2006), el público quería un "Sexto Sentido V: Malcolm Forever". Parte de la responsabilidad le cabe también al estudio y la estrategia de mercadeo de las películas de Shyamalan. Por ejemplo, la película de 'El Bosque' es más un análisis sobre el miedo como mecanismo de control con elementos de suspenso, que una película de terror. Sin embargo, así fue promocionada:







De igual manera, La Dama en el Agua es un cuento de hadas, nuevamente, con escenas de suspenso. Sin embargo, no es precisamente la historia con tintes terroríficos que muestran los cortos:





Mucho menos le perdonan a Shyamalan el que el villano de la función Harry Farber (Bob Balaban), sea un crítico de cine arrogante e incapaz de comprender las implicaciones de lo que le plantea Cleveland Heep (Paul Giamatti). Su muerte es poco sútil por decirlo menos y es una provocación a los "apáticos" críticos de sus anteriores filmes.






En retrospectiva, quizás Shyamalan fue esclavo de su propio éxito, ya que el público esperaba siempre un giro final y de hecho, el material promocional de sus películas posteriores, siempre presentaba a Shyamalan como el "Director del Sexto Sentido", imponiéndole un listón difícil de superar.


Atmósfera: un elemento clave en Sexto Sentido y que fue imitado hasta la saciedad posteriormente, incluso por el mismo Shyamalan, es el de dotar a la película con una atmósfera opresiva y agobiante al espectador, que al final tiene una resolución apacible y esperanzadora. El director quiere generar toda la angustia posible en el espectador, para posteriormente recompensarle por su perseverancia.


Emuladores, clones y sosías:

En el caso de los emuladores, vale la pena destacar a Los Otros (2001) de Alejandro Amenabar. Si bien presenta una estructura similar a la de la película que nos ocupa, se esmera en hacerlo con un empaque inquietante y una atmósfera competente. Es justo decir además, que la película de Amenabar bebe de otras fuentes y contiene elementos de la novela Otra Vuelta de Tuerca de Henry James.



Para el caso de los clones, un ejemplo directo es el de Ecos Mortales (Stir of Echoes, 1999). Si bien está basada en una novela de Richard Matheson, valdría la pena preguntarse si la atmósfera que permea la película sería la misma de no existir previamente el Sexto Sentido. Eso por supuesto, no invalida los valores propios de esta cinta e incluso es posible encontrar personas que argumentan que fue Shyamalan quien se "inspiró" en la novela. Lo cierto es que es una película competente y con elementos estimables que le otorgan una entidad propia.




Caso contrario puede decirse de la película "El Misterio de la Libélula" (Dragonfly, 2002), claramente influenciada por El Sexto Sentido en atmósfera, tono e incluso el "final sorpresa". Desde una óptica individual, la película tiene elementos reivindicables, pero podría asegurarse que no existiría de no ser por el éxito de nuestra película disruptiva.




Finalmente, valdría la pena reseñar (o tal vez no) a The Ghost Whisperer (2005-2010). En este caso, la serie prácticamente recicla el eje argumental de la película de Shyamalan y con un tono más acaramelado, serializa la premisa de las implicaciones que tendría una persona con la capacidad de interactuar con los muertos.